Durante mucho tiempo, la atención de la salud se centró en el aspecto físico, pero ahora sabemos que la salud también incluye el bienestar mental. Existe una conexión bidireccional entre mente y cuerpo, donde el estado de uno influye en el otro, y es que, en definitiva, necesitamos tener una buena salud física y mental para encontrar el equilibrio.
Las alteraciones físicas producen malestar emocional, preocupación, estrés o miedo. De la misma forma, la presencia de problemas psicológicos puede ocasionar alteraciones en el sueño o en la alimentación, problemas en el sistema digestivo, aumento de la presión arterial, procesos inflamatorios, entre otras.
¿Qué aspectos físicos benefician a la mente?
Hábitos saludables como el cuidado de la alimentación o la realización de ejercicio tienen una influencia positiva en el estado emocional y psicológico de una persona. Comer de manera saludable favorece el equilibrio de nuestra microbiota intestinal, la cual influye en la regulación emocional. Lo que comemos y cómo cuidamos nuestra digestión puede influir en nuestro estado de ánimo y bienestar psicológico.
Asimismo, la realización de ejercicio físico libera hormonas como endorfinas, dopamina y serotonina, relacionadas con la motivación y el estado de bienestar. La práctica habitual de ejercicio también ayuda a regular los niveles de estrés, lo que permite afrontar los desafíos diarios con mayor eficacia.
Conexión entre el cerebro y el sistema digestivo
Existe una conexión entre el cerebro y el sistema digestivo, es bidireccional y compleja, involucrando nervios, hormonas y neurotransmisores. Contamos con unas células en el tracto digestivo que están conectadas con neurotransmisores de nuestro cerebro. Cada vez que se liberan ciertos neurotransmisores en el cerebro tiene un efecto en el aparato digestivo y a su vez, nuestro cuidado digestivo va a tener un impacto sobre nuestra salud emocional. Por ejemplo, neurotransmisores como la serotonina, conocidos por su papel en regular el estado de ánimo, también desempeñan un papel importante en la función intestinal. Cuando experimentamos emociones como estrés o ansiedad, nuestro estómago puede reaccionar, desencadenando procesos inflamatorios o manifestándose a través de síntomas como vómitos, diarreas o náuseas.
¿Cómo afecta la salud mental al organismo?
Además del impacto en el sistema digestivo, la salud mental también influye en otros sistemas del organismo. A continuación, describiremos algunos ejemplos destacados.
El sistema inmune, que puede verse debilitado o alterado cuando mantenemos estrés sostenido. La sintomatología depresiva también impacta negativamente en este sistema, aumentando el riesgo de enfermedades.
En esta misma línea, la ansiedad sostenida puede incrementar el riesgo de tener hipertensión arterial debido al aumento de la frecuencia cardiaca o la aparición de tensión física que ocasiona contracturas musculares, dolor cervical, bruxismo o dolores de cabeza.
Consejos del autocuidado diario
Resulta fundamental adquirir conciencia en el día a día sobre aquellas cosas que uno puede hacer para cuidar su salud física y mental. Algunos ejemplos para fomentar el autocuidado diario:
- Para mantener una buena higiene del sueño, es importante establecer horarios de descanso rutinarios, dormir al menos 7 horas diarias, mantener la limpieza del espacio donde se duerme y evitar actividades estimulantes antes de dormir, entre otras prácticas.
- Gestionar adecuadamente el tiempo diario, permitiendo espacios para cubrir las necesidades importantes de cada persona, como rutinas saludables, trabajo, familia y ocio.
- Establecer adecuadamente los espacios de tiempo para el uso de nuevas tecnologías, así como los límites para desconectar.
- Establecer límites claros en las relaciones interpersonales para priorizar el autocuidado.
El objetivo principal es encontrar el balance mente-cuerpo, escuchando al cuerpo y buscando nuestro equilibrio emocional. Reconocer esta conexión nos ayuda a comprender la importancia de un enfoque integral para la salud, donde cuerpo y mente están estrechamente interrelacionados.