Entender el funcionamiento de una adicción implica admitir que una persona adicta no tiene control sobre el consumo. Esto que puede parecer una obviedad no lo es tanto para las personas que sufren una adicción o para sus familiares.
Ninguna persona que tiene una adicción quiere perder el control sobre el consumo, ni tampoco experimentar las consecuencias negativas derivadas de ello. Sin embargo, el adicto se debate en una continua negociación sobre si tiene o no control. Incluso puede hacer intentos por moderar su consumo durante la fase activa de su adicción. Esta negociación interna refleja la resistencia a dejar de consumir, ya que la persona siente que no puede hacerlo de forma indefinida.
¿Quien recae es porque quiere?
Una vez que se inicia un proceso de recuperación de una adicción existen la posibilidad de que existan recaídas. Esto no quiere decir que la persona lo haga de forma voluntaria o que sea algo que desee.
Una persona que tiene una adicción y quiere recuperarse desea no volver a consumir. Sin embargo, mantener la abstinencia no es garantía de que sea duradera. Mantenerse sin consumir es el primer paso en el camino hacia la recuperación, que requiere un trabajo continuo y profundo. Si la abstinencia dependiera únicamente de la fuerza de voluntad, las recaídas no existirían: bastaría con decidir dejar de consumir y nunca volver a hacerlo.
¿Qué aspectos interfieren en una recaída en una adicción?
La recuperación de una adicción pasa por el cambio del paciente en la forma de gestionar su vida ya que el consumo “funciona como una forma de regulación emocional”; evasión, anestesia, escape, celebración, afrontamiento del estrés, etc. Es decir, altera aspectos emocionales de la persona teniendo un impacto en su gestión emocional.
Cuando la persona deja de consumir el primer obstáculo que encuentra es su dificultad para gestionar su vida sin el consumo, va a ir adquiriendo herramientas de forma progresiva. Sin embargo, ciertos factores pueden aumentar el riesgo de recaída:
- Situaciones de riesgo no identificadas: A veces, la persona no es consciente de escenarios de riesgo que pueden llevarla nuevamente al consumo.
- Falta de conciencia emocional: La incapacidad de identificar y manejar sus propias emociones puede ser un factor desencadenante.
- Dificultad para afrontar el malestar: Si no ha desarrollado estrategias saludables para afrontar situaciones que generan malestar, puede recurrir nuevamente al consumo.
En definitiva, la recaída no ocurre porque la persona disfrute excesivamente del consumo, sino porque tiene dificultades para vivir de manera estable y equilibrada sin recurrir a él.
El autoengaño en la adicción
Otro factor muy importante que está relacionado con la recaída en un proceso de recuperación es su autoengaño. Cuando la persona lleva un tiempo sin consumir suele ser habitual que comience a pensar que controla el consumo y a autoengañarse con la posibilidad de volver a consumir sin perder el control. Esta suele ser una de las formas de recaída más frecuentes en el proceso.
Es fundamental que el paciente reconozca la sintomatología de la adicción una vez que no está en consumo, ya que de no ser así es muy fácil que entre en ese proceso de autoengaño y vuelva al consumo. La adicción afecta la manera en que la persona piensa, generando distorsiones cognitivas que la acercan nuevamente al consumo. Estas distorsiones suelen ser difíciles de detectar sin ayuda profesional y sin un proceso de autoconocimiento.
La recuperación como proceso continuo
Superar una adicción no es un acto puntual, sino un proceso de aprendizaje constante. La persona en recuperación debe desarrollar habilidades para identificar los mecanismos de la adicción en su vida cotidiana y estrategias para mantener una abstinencia a largo plazo.
La prevención de recaídas no se basa solo en evitar el consumo, sino en transformar la forma en que la persona afronta sus emociones, sus relaciones y su vida en general.
La recuperación requiere de la realización de psicoterapia especializada en el tratamiento de adicciones con profesionales cualificados para ello, es un camino de autoconocimiento y realización de cambios importantes en su vida. Con el avance del proceso y el apoyo adecuado, es posible lograr detener el consumo y una vida plena.