¿Alguna vez te has preguntado cuándo es el momento adecuado para buscar ayuda profesional en psicología?
Determinar el momento en el que debo acudir a terapia no resulta sencillo, aunque es fundamental valorar si lo que me sucede interfiere en cómo vivo mi día a día o repercute en el bienestar emocional que experimento habitualmente.
En nuestra vida, a menudo subestimamos la importancia de cuidar nuestra salud mental y emocional. En los momentos agradables de la vida nos resulta muy difícil pensar en perder nuestra salud física o mental, nos cuesta apreciar nuestro bienestar porque se da por hecho, creyendo incluso que podemos controlarlo.
Nuestra madurez y las experiencias de la vida nos van enseñando que esto no es así, más bien, aprovechar y disfrutar las cosas bonitas de la vida, dándoles valor es parte del bienestar psicológico de una persona.
¿Cuándo acudir a terapia?
La pérdida de nuestro bienestar psicológico o emocional puede ser causada por diversas situaciones, como eventos inesperados que alteran nuestro equilibrio emocional, cambios en nuestros valores o desequilibrios en la neuroquímica cerebral.
No existe una única etiología en los problemas de salud mental, por tanto, la dedicación a cada paciente consiste en el estudio minucioso de esa persona y las variables de su entorno para guiarle y acompañarle en ese recorrido de introspección, transformación y toma de conciencia.
Las circunstancias vitales, nuestras estrategias de afrontamiento, el manejo de nuestras emociones, van guiando nuestro recorrido de vida y muchas veces necesita ser revisado para poder mantener o recuperar nuestro bienestar psicológico. Dentro de la infinidad de posibilidades que puede tener una persona para acudir a terapia, se destacan dos:
- Aparición de malestar psicológico y emocional, sufrimiento, dolor, o pérdida de la sensación de bienestar percibida.
- Mejora y crecimiento personal de una persona que quiere evolucionar, cambiar, relacionarse mejor, o potenciarse como individuo.
¿En qué consiste la terapia?
La terapia no es un entorno donde se reciben consejos sobre tus problemas, tampoco es una guía indiscutible sobre lo que debes o no hacer en tu vida, más bien se trata de “una linterna” que te ayuda y te muestra el camino a veces sin que uno mismo se dé cuenta.
El psicólogo te brindará seguridad, escucha y comprensión, te ayudará a cuestionar tus decisiones para que aprendas a tomarlas por ti mismo, y te proporcionará las herramientas necesarias para avanzar en tu vida.
Características más relevantes de un proceso de terapia:
- Es un proceso que se extiende en el tiempo y no sigue una progresión lineal; más bien, tiene momentos de altibajos.
- Un buen proceso terapéutico requiere de una asistencia continuada a terapia (según necesidad y bajo valoración), dedicación a aquello que se aborda en cada sesión y entender que se trata de una transformación, no de una búsqueda de respuestas.
- La psicoterapia te permite un cambio, el cambio que tú necesites.
- Mediante la psicoterapia podrás darte cuenta de elementos de tu vida o de ti mismo que quizá habías pasado por alto y que son importantes para recuperar tu bienestar.
El resultado del proceso es que puedas entender tu camino de vida y recorrerlo por ti mismo, siendo más consciente, con muchos aprendizajes y probablemente con una nueva visión de la vida y de ti mismo.
Recuerda que buscar ayuda psicológica no solo es un acto de valentía, sino también un paso significativo hacia el autocuidado y el crecimiento personal. Permitirte explorar tus emociones y pensamientos con la guía de un profesional puede abrir puertas hacia una vida más plena y satisfactoria. No dudes en dar ese paso hacia una versión más saludable y consciente de ti mismo.