La adicción a las nuevas tecnologías sigue un patrón similar al de otras adicciones, manifestándose como una pérdida de control en el uso de dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores, internet, videojuegos, redes sociales y aplicaciones, lo que conlleva consecuencias negativas en la vida de quien la padece.
Resulta un tema preocupante a nivel social, especialmente entre los jóvenes quienes están en proceso de desarrollo cognitivo y de crecimiento social y emocional. El abuso de las nuevas tecnologías va a interferir negativamente en este proceso madurativo.
Detectar cuándo este uso se convierte en un problema puede ser complicado, pero existen señales que pueden ayudar a identificarlo:
- Pérdida de control en el tiempo de uso: Aumento del tiempo frente a las pantallas con dificultad para desconectarse, acompañado de sentimientos de malestar al parar.
- Aislamiento: La persona pierde interés por realizar actividades que no sean online, reducción del tiempo para el contacto social directo e incremento del tiempo en solitario utilizando dispositivos/conectado a redes/jugando a videojuegos.
- Alteraciones en áreas importantes de la vida: El uso abusivo de nuevas tecnologías produce repercusiones en la vida de la persona; a nivel laboral/académico, familiar, social, con respecto al ocio o su estabilidad emocional.
- Cambios en el estado de ánimo: El estado emocional de la persona se ve influenciado por su uso de internet, dispositivos, redes sociales o videojuegos. Se percibe una mayor estabilidad emocional cuando se está en contacto con estas nuevas tecnologías.
- Pensamientos recurrentes sobre tecnología: Cuando la persona se mantenga desconectada presentará pensamientos continuos sobre aquellas cosas que pueden estar ocurriendo en la parte virtual y a las que no está pudiendo tener acceso.
- Alteraciones en hábitos básicos: Se alteran los ciclos de sueño y las rutinas de alimentación debido a la priorización del tiempo online sobre el autocuidado.
¿Cómo se manifiesta la adicción a las nuevas tecnologías?
Imagina un estudiante universitario apasionado por los videojuegos. Últimamente, ha notado que pasa cada vez más tiempo frente a la pantalla de su ordenador, descuidando sus responsabilidades académicas y su vida social. A pesar de las advertencias de sus amigos y familiares, siente una irresistible necesidad de seguir jugando, lo que le ha llevado a experimentar ansiedad y malestar cuando intenta desconectarse.La adicción a las nuevas tecnologías desencadena una liberación de dopamina en el cerebro, asociada con el placer y la recompensa inmediata. A través de las nuevas tecnologías la persona se evade de emociones negativas, de periodos de aburrimiento, e incluso se construye una nueva realidad online.
El uso excesivo de nuevas tecnologías puede generar sentimientos de malestar y vacío emocional en lugar de bienestar o satisfacción. Es importante ser consciente de cómo nuestras interacciones con la tecnología afectan nuestra salud mental y buscar un equilibrio saludable entre el mundo digital y el mundo real.
Ante un uso abusivo de nuevas tecnologías es crucial buscar tratamiento especializado para recuperar el equilibrio cerebral, psicológico y emocional. Si conoces a alguien que cumple estas señales y puede presentar una adicción a las nuevas tecnologías, no dudes en acudir a un profesional especializado para realizar una evaluación exhaustiva e iniciar tratamiento en caso de precisarlo. De esta forma se va a evitar la aparición de consecuencias mayores y la persona podrá reestablecer una relación sana consigo mismo y con su vida.