El verano es una época del año que, para muchas personas, tiene ciertos elementos que asociamos con la desconexión, la relajación o la diversión. Sin duda, estos tres elementos están muy presentes en las personas que tienen una adicción.
Relación entre verano y adicción
Situaciones como las terrazas, las fiestas de verano, el incremento del consumo de alcohol, las vacaciones vistas como periodos de desconexión, las reuniones sociales más frecuentes y el buen tiempo, son estímulos que pueden potenciar la adicción.
Esto no quiere decir que las personas con adicción van a recaer sistemáticamente en verano, pero es cierto que cuando la persona no está en un proceso de recuperación o está en el inicio, pueden incrementarse las probabilidades de consumo.
¿Qué es una asociación?
Para entender mejor este concepto, un ejemplo puede ser útil; suele ocurrir que tenemos una canción que, cuando la escuchamos, nos recuerda a alguien o a alguna situación específica. Muchas veces, si la asociación es muy fuerte, incluso podemos revivir emociones o sensaciones que sentimos en esa situación.
Se trata de una conexión que hace nuestro cerebro entre situaciones, personas, lugares y emociones con un estímulo. Este estímulo, antes de que se produzca la asociación, puede no significar nada para nosotros, pero una vez condicionado, dará lugar a un cambio en nuestras emociones, pensamientos y conducta.
Por ejemplo, si una persona tiene asociada una canción a un familiar querido que ha perdido, cuando escuche esa canción recordará a esa persona y los momentos juntos, apareciendo a continuación sentimientos de nostalgia, tristeza o melancolía.
¿Por qué se producen las asociaciones en la adicción?
Nuestro cerebro forma asociaciones continuamente. El funcionamiento de nuestro cerebro se basa en la liberación de múltiples neurotransmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que se liberan en las neuronas y que están relacionadas con la comunicación neuronal.
Por ejemplo, si pasamos por la puerta de un restaurante del que sale un olor exquisito a comida, inmediatamente sentiremos mayor apetito e incluso nos veremos tentados a entrar a comer. En el caso de la adicción, el procedimiento es similar, ya que se generan asociaciones entre diversos entornos, personas o emociones con el consumo.
Por ejemplo, cuando el consumo principal es alcohol, un estímulo asociado podría ser un bar o una terraza; en el caso del juego, podría ser pasar por la puerta de un casino. Además de los estímulos evidentes, habrá otros específicos para cada persona.
Cada vez que la persona con adicción se expone al estímulo asociado, se producirá una liberación de dopamina en el cerebro, incrementando la motivación y el deseo de consumir.
¿Cómo afrontar el verano si tienes una adicción?
- Rodéate de personas que conozcan tus dificultades.
La adicción es una patología que no todo el mundo conoce en profundidad, y muchas veces se pueden dar indicaciones inadecuadas basadas en mitos o creencias erróneas que existen a nivel social. Para cuidarte correctamente, es importante que estés con personas que conozcan tus dificultades en profundidad y sepan qué necesitas, qué te puede perjudicar y cómo ayudarte.
- Acude a lugares que no estén muy concurridos.
La multitud muchas veces está relacionada con eventos o situaciones de celebración, y contagiarte de estos estados emocionales puede estimular y potenciar tus deseos de consumo. Es importante que los planes que organices ya sean vacaciones, escapadas o actividades, se realicen en lugares tranquilos y que no fomenten cambios continuos en tu estado emocional, sino que permitan que te mantengas en equilibrio.
- Evita los sitios que sabes que tienes asociados.
La exposición a situaciones, lugares o personas asociadas al consumo va a incrementar la probabilidad de recaída en una persona con adicción. Además de que en esos contextos puedes no sentirte cómodo, aunque hagas esfuerzos por pensar que “no pasa nada”, puedes poner en riesgo tu buen progreso si has iniciado un proceso de recuperación.
- Promueve actividades que te proporcionen tranquilidad.
Realiza actividades que se integren en tu rutina cotidiana y que te lleven a estados de calma y bienestar emocional, como hacer ejercicio físico, salir a pasear por entornos naturales, practicar yoga o hacer meditaciones guiadas.
La adicción es una patología que requiere un periodo de recuperación y cambios profundos para que la persona pueda tener una vida estable, equilibrada y plena. Estas estrategias son efectivas para mantener el cuidado en la recuperación, pero siempre lo primero de todo es iniciar un tratamiento con un profesional especializado.