El espejismo del control: La realidad de la adicción al alcohol

21 de mayo de 2024
La realidad de la adicción al alcohol

¿Sabías que, en España, la edad promedio de inicio en el consumo de alcohol es de tan solo 14 años? Este dato revela la magnitud del problema del consumo de alcohol en nuestra sociedad.

En la sociedad española, el consumo de alcohol está fuertemente normalizado. Sin embargo, como bien indican los estudios, el alcohol es una sustancia psicoactiva, específicamente, una sustancia depresora del Sistema Nervioso. Además, afecta a todo nuestro organismo, incluido el cerebro.

Siguiendo estas estadísticas, si el alcohol es una sustancia que la gente consume con asiduidad y además existe la creencia de que no genera problemas, entonces, ¿casi toda la población española es adicta al alcohol? Evidentemente, la respuesta es no.

Si bien es cierto que no todas las personas que consumen alcohol desarrollan una adicción, es importante destacar que el consumo frecuente de alcohol produce alteraciones en el organismo. El alcohol, incluso en cantidades moderadas, puede tener graves consecuencias para la salud. Entre ellas se incluyen daños en el hígado, aumento del riesgo de accidente cerebrovascular y debilitamiento del sistema inmunológico.

Consecuencias físicas del consumo de alcohol:

  • Daños en la memoria, funciones del habla, equilibrio y coordinación.
  • Afecciones cardíacas y presión arterial alta.
  • Problemas hepáticos como hígado graso, hepatitis alcohólica y cirrosis.
  • Pancreatitis.
  • Mayor riesgo de padecer cáncer.
  • Debilitamiento del sistema inmune.
  • Posibilidad de desarrollar dependencia al alcohol.

Como se mencionó anteriormente, no es necesario que una persona sea adicta al alcohol para que se produzcan estas consecuencias. Además, el consumo de alcohol aumenta la probabilidad de que la persona sienta deseos de volver a consumirlo, ya que a nivel cerebral se generan asociaciones con emociones, personas, lugares o situaciones específicas donde se ha utilizado previamente. Esto se debe a que el alcohol es una sustancia que genera dependencia.

Durante la adolescencia, el consumo de alcohol no solo afecta el desarrollo cerebral en ese momento, sino que también aumenta significativamente el riesgo de desarrollar una adicción en el futuro. Durante esta etapa el cerebro está en pleno crecimiento y desarrollo de la personalidad.

Entonces, la pregunta es…

¿Cuándo hablamos de adicción al alcohol?

La adicción al alcohol puede hacerte sentir como si estuvieras perdiendo el control de tu vida. Las consecuencias se manifiestan en todas las áreas, desde las relaciones personales hasta las decisiones diarias. No se trata simplemente de la cantidad de consumo, sino de sentirse incapaz de elegir si beber o no, incluso cuando se buscan justificaciones para hacerlo.

Además, el alcohol se convierte en un refugio emocional, tanto para celebrar momentos felices como para escapar de los momentos difíciles. La paradoja es que una persona adicta no bebe porque le encanta, sino más bien porque siente que no puede evitarlo. Puede incluso abstenerse por un tiempo, pero eventualmente regresa a la misma rutina de pérdida de control. En definitiva, la adicción al alcohol te sumerge en una sensación de pérdida de control, sin importar cuáles sean las razones detrás de tu consumo.

Desde mi experiencia como psicóloga especializada en adicciones, sé que la prevención y el apoyo son fundamentales para superar la adicción al alcohol. El conocimiento y el apoyo pueden marcar una gran diferencia en la vida de quienes presentan esta patología, ofreciéndoles esperanza y la oportunidad de vivir plenamente. Es crucial tomar conciencia de los riesgos del alcohol y trabajar en la prevención, especialmente enfocada en los jóvenes.