¿Te has sentido alguna vez como un fraude en tu propio éxito?
Quizá esto esta relacionado con el síndrome del impostor, a continuación vamos a descubrirlo.
Nuestro desempeño vital forma parte de la valoración que una persona hace sobre sí misma, es un elemento que ayuda a establecer nuestro autoconcepto y nuestra autoestima. La exigencia a la que puede estar sometida una persona, los resultados que se esperan o el estrés se puede mezclar en algunas personas con la aparición de dudas sobre sí mismas. ¿Alguna vez has sentido que tus logros no son merecidos?
¿Qué es el síndrome del impostor?
El síndrome del impostor se trata de un problema de carácter psicológico por el que una persona siente que no es suficientemente inteligente o que no cuenta con las capacidades necesarias para desempeñar su actividad, a pesar de que su experiencia demuestre lo contrario.
La percepción que tiene una persona que presenta síndrome del impostor sobre sí misma no se corresponde con su realidad, pero a pesar de ello va a causar respuestas de malestar emocional y sentimientos como miedo, culpa, tristeza o ansiedad.
La persona siente que está mintiendo sobre sus propias capacidades y atribuye a causas externas los logros que ha ido consiguiendo, normalmente considera que es suerte o casualidad, pero no lo atribuyen a sus propias habilidades o sus capacidades intelectuales. Asimismo, sentirá miedo a ser descubierta en su incapacidad.
Posibles causas por las que puede aparecer el síndrome del impostor:
Las causas que pueden dar lugar al síndrome del impostor pueden ser diversas; una baja autoestima, inseguridad, perfeccionismo o falta de confianza en uno mismo. También está relacionado con haber vivido una infancia o adolescencia donde la persona ha recibido muchas críticas.
La constante comparación con los demás y la sensación de no cumplir con ciertas expectativas pueden alimentar aún más estos sentimientos de falsedad e inseguridad.
¿Qué efectos emocionales produce tener el síndrome del impostor?
Debido a que la persona cree no merecer nada de lo que ha conseguido porque la atribución causal no es interna (no cree hacerlo conseguido por sus propios méritos), le va a resultar muy difícil disfrutar de sus logros. La persona va a presentar insatisfacción continua en su vida, pues son personas que, aunque consigan un objetivo o tengan éxito piensan que podrían haberse esforzado más o haberlo hecho mejor de lo que lo han hecho, no es suficiente.
Son frecuentes los sentimientos de culpa o de vergüenza al pensar que están engañando a la otra persona con respecto a sus capacidades, ya que ellos no creen tenerlas. Además, también pueden presentar sintomatología depresiva o ansiosa.
Beneficios del tratamiento psicológico del síndrome del impostor.
El síndrome del impostor causa en la persona que lo padece sufrimiento emocional y una gran insatisfacción vital que puede ser revertido mediante la realización de un proceso de psicoterapia. Si durante la lectura del artículo te has sentido identificado/a, no dudes en buscar ayuda profesional.
El síndrome del impostor se puede tratar mediante la realización de un proceso psicoterapéutico, a través del que se va a reajustar la percepción que la persona tiene sobre sí misma. Será importante entender la causalidad de la presencia de esta dificultad en la persona, para poder tratarlo desde el desencadenante.
Entre los objetivos más importantes que forman parte del tratamiento psicológico y la mejora de una persona que presenta síndrome del impostor se destaca que la persona podrá tomar conciencia de las capacidades, competencias y habilidades reales que tiene, para poder modificar los sentimientos de malestar que presenta constantemente al sentirse un “impostor”. Recuperar su bienestar psicológico, seguridad y satisfacción vital.