¿Es lo mismo dependencia que adicción?

13 de noviembre de 2024
Es lo mismo dependencia que adicción

Dependencia y adicción son dos conceptos que se utilizan como sinónimos, pero no significan exactamente lo mismo. Ambos conceptos se relacionan coloquialmente con aquella persona que tiene una pérdida de control con una sustancia o una conducta, o aquella persona que consume con frecuencia y no puede dejarlo.

¿Qué es dependencia?

Hablamos de dependencia cuando una persona mantiene un patrón de consumo recurrente, ya sea de una sustancia o una conducta. Este consumo puede ocasionar pérdida de control en la persona o un patrón muy habitual que condiciona su vida cotidiana. Por ejemplo, una persona que cada día al llegar de trabajar consume alcohol como forma de “relajación” o de “liberar estrés”.

Cuando una persona es dependiente va a generar asociaciones con el consumo, es decir, situaciones, personas o entornos que le “recuerdan” al consumo y que van a incrementar su deseo de volver a consumir.

 El desarrollo de una dependencia está relacionado por lo general con eventos puntuales, situaciones que son estresantes, que producen dolor, alteraciones o cambios importantes a nivel vital, etc. Es decir, suele tener su origen en causas externas que tienen una afectación en la persona y que comienza a utilizar el consumo como una forma de gestión de la situación.

¿Qué es una adicción?

Una adicción es una patología que afecta al cerebro y a la conducta de la persona que lo presenta. La adicción tiene un síntoma muy visible que es la pérdida de control que la persona presenta con el consumo de una sustancia o de una conducta, pero además hay otros muchos síntomas que deben ser trabajados en el proceso de recuperación.

El desarrollo de una adicción se debe a múltiples factores, entre los que destacan factores genéticos, cerebrales, del entorno, aspectos relacionados con la personalidad o variables de carácter emocional. Por tanto, el desarrollo de una adicción no está relacionado exclusivamente con el consumo de una sustancia o de una conducta, también hay variables internas del individuo implicadas en su desarrollo.

El consumo en la adicción funciona como una forma de escape o de evasión, como una forma de regulación emocional, puesto que la persona que tiene una adicción consume tanto cuando está alegre como cuando está triste, en definitiva, consume porque tiene una adicción. No existen razones ni causas externas que lo expliquen, es una herramienta de afrontamiento que la persona utiliza en su vida.

La adicción hace que la persona experimente sentimientos de vacío o insatisfacción que la persona llena muchas veces a través del consumo.

¿Qué diferencias hay entre una dependencia y una adicción?

Si aun con la explicación previa todavía tienes dudas sobre la diferencia, vamos a profundizar un poco más en ello.

Las personas que tienen adicción tienen un tipo de pensamiento que se denomina “pensamiento adictivo”, que hace referencia a formas de pensamiento propios de la adicción. Son pensamientos que hacen la persona se autoengañe o distorsione la realidad, se justifique o se niegue la adicción y que se mantenga el consumo a largo plazo. Esto en la dependencia no sucede, no aparece este tipo de pensamiento.

Las personas con adicción organizan su vida y su rutina en base al consumo, buscan continuamente la ocasión para volver a consumir y esto progresivamente puede llevarlos a tener importantes consecuencias negativas en las áreas más importantes de su vida.

En el caso de la dependencia la persona no tiene esa desestructuración en su vida, y cuando toma conciencia de las consecuencias que puede estar ocasionando el consumo suele pedir ayuda con mayor facilidad que una persona con adicción.

Las personas con dependencia pueden no tener una adicción, pero las personas con adicción si que presentan una dependencia.

El tratamiento tanto si se trata de una dependencia como si se trata de una adicción debe ser abordado por un profesional especializado en el tratamiento de adicciones, y aunque comparten ciertos aspectos del proceso, el enfoque puede variar según la condición.

Lo que es cierto es que, si has perdido el control con el consumo de una conducta o de una sustancia, no trates de minimizarlo o justificarlo, y no dejes de pedir ayuda. Cuanto antes des el paso, antes podrás recuperar tu vida.