Mi familiar tiene una adicción y no sé qué hacer

15 de enero de 2025
Mi familiar tiene una adicción

La adicción es una enfermedad compleja que afecta tanto a la persona que la padece como a su entorno. Para los familiares de adictos, afrontar esta realidad puede ser abrumador, especialmente porque la adicción sigue cargando con muchos estigmas y prejuicios. Esta situación genera sentimientos de culpa, frustración y desesperación, ya que los familiares suelen no saber cómo actuar frente al problema.

Es común que intenten diferentes estrategias para ayudar, sin obtener los resultados esperados, lo que solo incrementa el sufrimiento y la sensación de incapacidad. 

Qué NO hacer si tienes un familiar con adicción

Si tienes un ser querido que tiene una adicción, es importante evitar ciertas conductas que, aunque bienintencionadas, pueden perpetuar la situación.

  • Creer que puedes salvar a tu familiar.
    Intentar resolver la adicción de un familiar por tus propios medios puede ser agotador y, en muchos casos, contraproducente. Esta es una enfermedad que requiere intervención profesional.
  • Controlar sus acciones.
    Supervisar cada movimiento de tu familiar para evitar que consuma produce un alto desgaste emocional y, además, no garantiza los resultados que esperas.
  • Atribuir el problema a factores externos.
    Pensar que esto que está ocurriendo es propio de la edad, los amigos o cualquier otra variable externa de mi familiar. Esto hará que consideres que, si deja a sus amigos actuales, cumple años o algo de su vida cambia, lo dejará.
  • Tratarlo como un mal hábito.
    La adicción no es un simple mal hábito que se corrige con voluntad. Es una enfermedad que afecta tanto al cerebro como al comportamiento y necesita un tratamiento especializado.
  • Encubrir las consecuencias.
    Asumir responsabilidades que no te corresponden o proteger a tu familiar de las consecuencias de sus acciones puede impedir que reconozca la magnitud del problema.
  • Cambiar constantemente tu actitud.
    Probar diferentes estados emocionales —como enfado, silencio, cariño o rechazo— para influir sobre el comportamiento del familiar con adicción.
  • Negar que la adicción es una enfermedad.
    La adicción no se soluciona con fuerza de voluntad ni a través del control. Entender que es una patología es el primer paso para buscar soluciones adecuadas.

¿Cómo facilitarte esta situación tan compleja?

Tener un familiar con adicción es una situación muy difícil, ya que se trata de una patología en la que, con frecuencia, la persona niega tener un problema o retrasa constantemente el momento de buscar ayuda. Esto puede generar una enorme frustración, especialmente cuando sentimos que nuestro bienestar depende del comportamiento, las decisiones o la vida de alguien más.

El primer paso para enfrentar esta realidad es comprender que no podemos cambiar a otra persona, pero sí podemos reflexionar sobre lo que está en nuestras manos cambiar. Es posible que te sientas agotado tras intentar muchas cosas para solucionar la situación, pero aquí surge una pregunta clave: ¿estás enfocando tus esfuerzos en cambiarte a ti mismo o en cambiar al otro?

Buscar ayuda profesional, aunque tu familiar se niegue a pedirla

Esto último es de los aspectos más importantes para solventar esta situación. Al pensar en buscar ayuda especializada se puede pensar que no va a servir de nada porque si mi familiar con adicción no quiere cambiar, que yo lo pida no hará que nada cambie.

La ayuda profesional especializada te va a dar información objetiva y veraz sobre el funcionamiento de la adicción, permitirá que analices el caso en base a tus circunstancias personales y, por tanto, podrás tener herramientas ajustadas al problema y a tu situación.

Seguir intentándolo por tu cuenta hará que continúes en la misma situación y cada vez con mayor desgaste psicológico y emocional. Si tu familiar con adicción no pide ayuda, no dudes en pedirla tú.