Adicción en Navidad

23 de diciembre de 2024
Adicción en Navidad

Luces de Navidad, canciones, cenas con familiares y amigos, brindis, turrones, ambiente festivo, compras y más compras… Sin duda, la Navidad es una época complicada para quienes tienen una adicción.

¿Por qué los estímulos de Navidad afectan a una persona con adicción?

Las personas con adicción buscan una recompensa inmediata a través de sustancias o conductas compulsivas, y durante la Navidad, muchos de estos estímulos están presentes y muy visibles.

Por ejemplo, el alcohol, los dulces, las compras o el juego. Además, durante estas fiestas, gran parte de la gente ve como normal estas conductas, lo que refuerza la idea de consumo y eleva el deseo.

La exposición continua a estos estímulos puede poner a alguien en riesgo de recaer. Es una época en la que se necesita un cuidado especial para mantenerse alejado del consumo.

Desde una perspectiva del cerebro, cuando estamos frente a estímulos placenteros, este anticipa una liberación de dopamina, un neurotransmisor clave en el sistema de recompensa, que nos motiva a repetir esa conducta. La dopamina actúa como un «refuerzo» que intensifica el deseo de buscar experiencias placenteras. En personas con adicción, este sistema se ha sensibilizado por la exposición repetida a sustancias o conductas adictivas, haciendo que el cerebro responda más intensamente ante estos estímulos que anticipan una recompensa rápida.

Esta respuesta aumentada de dopamina en quienes tienen adicción hace que la motivación para consumir sea mucho mayor y la capacidad de autocontrol disminuya. Así, cuando están rodeados de estímulos navideños relacionados con su adicción, como el alcohol o las compras, el impulso por buscar esa recompensa se vuelve más fuerte.

¿Qué hacer si tengo una adicción en Navidad?

Es probable que entiendas por qué la Navidad es una época de riesgo para la adicción, pero quizá pienses que tampoco puedes aislarte y hacer como si nada de esto ocurriera. Aquí van algunos consejos prácticos:

  • Ten en cuenta que este periodo puede poner en riesgo tu abstinencia. Recuerda siempre lo que has logrado y lo que puedes perder.
  • Reflexiona sobre las consecuencias negativas que el consumo ha ocasionado en tu vida y en tus seres queridos.
  • Rodéate de personas que conozcan tu adicción y que te puedan apoyar. Si lo necesitas, consulta con un profesional especializado para que te pueda ayudar a contar con las pautas adecuadas.
  • Apóyate en tu proceso de recuperación y, si se recomienda, aumenta las sesiones de psicoterapia.
  • Valora los beneficios de tu recuperación y céntrate en fortalecer todo lo positivo que te aporta.
  • Evita lugares concurridos o celebraciones con personas que no respeten tu decisión de no consumir.

¿Qué me puede aportar mi recuperación en Navidad?

Si estás en un proceso de recuperación y estas son tus primeras Navidades sin consumir, primero, felicítate. No es fácil reconocer una adicción, pedir ayuda y comprometerse con la recuperación.

Puede que el deseo de consumir aparezca en distintos momentos. En esos casos, es importante que recuerdes todas las Navidades en las que el consumo te ha arruinado la fiesta, tanto a ti como a tus seres queridos. No busques excusas pensando «todo el mundo consume en Navidad», ya que esto puede ser una forma de encubrir una pérdida de control que necesita atención profesional. Para algunas personas, la Navidad es también un momento de claridad, un periodo en el que reconocer que hay un problema y que pedir ayuda a una psicóloga es necesario para vivir de forma más plena.

Mantén el compromiso con tu bienestar

No puedes cambiar el ambiente navideño ni el entorno, pero sí puedes cuidar de ti mismo y tomar decisiones que protejan tu bienestar. La Navidad puede ser una oportunidad para recordar el valor de tu recuperación y mantener tu compromiso contigo mismo. Vivir estas fechas desde la sobriedad y el autocuidado puede ser el mayor regalo que te des a ti y a los que te rodean.